La cigala es un crustáceo de tamaño medio, cuerpo alargado y pinzas espinosas y largas. Su caparazón es de color rosa con pequeñas manchas rojizas. Habita en los fondos de arena y fango de mares y océanos donde se alimenta de moluscos y peces muertos. Se encuentra sobre todo al norte del océano Atlántico y en el mar Mediterráneo. La cigala es un marisco abundante en el mercado gallego y se comercializa básicamente en fresco, aunque también puede encontrarse congelada. A la hora de consumirla es muy versátil y proporciona muchas posibilidades para prepararla. La manera más común de elaborarlas es cocerlas o hacerlas a la plancha. La cigala es una estupenda acompañante de arroces marineros, de guisos con pescados blancos o salpicones de marisco y deliciosas peladas y fritas, con o sin "gabardina". Por cada 100 gramos de porción comestible Kilocalorías 93 Proteínas 20,1 Hidratos de carbono 0 Fibra 0 Colesterol 200.
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